Ahora revisa tu propio proceso y trata de responder. Tomate unos segundos para hacerlo, no te apresures ya que tienes tiempo, no todo el que quisieras, pero sí el suficiente. Yo se que te cuesta tomarte un tiempo real para ti mismo pues estás muy ocupado, tus días transcurren a toda prisa y tus actividades te sobrepasan, sos un ser activo por demás; pero es necesario parar un instante y entender lo que pasa, lo necesitas.
Tu tiempo es hoy, lo único que tiene verdadero valor es lo que sientes pero tu pensamiento siempre le gana la carrera y lo derrota, somete al sentimiento y lo posterga para otro momento, tu deseo interior se ve otra vez frustrado, el mandato es implacable. Sientes bronca pero ya pasó, vuelves a correr otra vez la rutina te llama nuevamente y otra capa de indiferencia, y van..., te alejan de tu ser interior, de tus ganas, de tus sueños, enterrándolo todos los días un poco más hasta perderlo de vista.
Por eso es necesario que pares y respondas la pregunta ya que indefectiblemente la respuesta saldrá de tu mundo íntimo, del ser enterrado y al llamarlo emergerá rápidamente y te mostrará tu esencia, lo que te pertenece solo a tí, lo que nunca debiste negar por más tentador que fuese el convencimiento exterior, debes pasar la prueba para conectarte con el universo que te necesita, que necesita tu aporte para que el proceso divino continúe y tú evoluciones con él. Esta será tu carta más preciada en el juego de la vida, la única que te asegurará el bienestar y la armonía que tu cuerpo necesita en este tránsito terrenal ya que ambos te darán la calidad de vida que te mereces y te garantizarán la salud corporal y una vida longeva sin el deterioro celular al que todos creemos que debemos someternos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario